La menopausia es una etapa natural de la vida, no una enfermedad. Según la OMS, se considera que ocurrió cuando pasan 12 meses seguidos sin menstruación, y suele presentarse entre los 45 y 55 años.
¿Qué es la perimenopausia?
Es la etapa de transición previa, cuando el cuerpo empieza a cambiar: los ciclos pueden volverse irregulares y pueden aparecer síntomas.
¿Qué síntomas pueden presentarse?
La OMS menciona, entre otros, bochornos, alteraciones del sueño, cambios del estado de ánimo y sequedad vaginal. No todas las mujeres los tienen con la misma intensidad.
¿Por qué conviene una valoración?
Porque después de la menopausia aumenta el riesgo de algunos problemas de salud a largo plazo, y porque existen medidas para sentirte mejor. Tu ginecóloga puede orientarte de forma individual.
¿Cuánto dura la perimenopausia?
Es variable. En muchas mujeres empieza en la segunda mitad de los 40 y dura algunos años. Durante ese tiempo los ovarios producen hormonas de forma irregular: hay meses con ciclos normales y otros con retrasos, adelantos o sangrados más abundantes. Por eso es una etapa en la que conviene anotar las fechas de tus periodos y cómo son.
¿Todavía me puedo embarazar?
Sí. Aunque la fertilidad baja, en la perimenopausia todavía puede haber ovulación. El NHS recomienda seguir usando un método anticonceptivo hasta un año después de la última menstruación si tienes más de 50 años, y hasta dos años después si tienes menos de 50. Tu ginecóloga te ayuda a elegir un método adecuado para esta etapa.
Síntomas que vale la pena comentar en consulta
- Bochornos y sudoración nocturna: sensación repentina de calor en cara, cuello y pecho, a veces con enrojecimiento y sudor.
- Sueño: dificultad para dormir o despertares frecuentes, muchas veces por los sudores nocturnos.
- Ánimo y concentración: irritabilidad, tristeza, ansiedad o sensación de "niebla mental".
- Salud vaginal y urinaria: resequedad, ardor, dolor en las relaciones sexuales, ganas frecuentes de orinar o infecciones urinarias repetidas.
- Deseo sexual: puede disminuir; también es un tema que se puede tratar.
¿Qué opciones de tratamiento existen?
No todas las mujeres necesitan tratamiento. Cuando los síntomas afectan tu vida diaria, existen alternativas que se eligen de forma individual, revisando tus antecedentes y riesgos:
- Terapia hormonal: es el tratamiento más eficaz para los bochornos. No es para todas; tu médica valora antecedentes como cáncer de mama, trombosis o enfermedad del corazón antes de indicarla.
- Tratamientos sin hormonas: existen medicamentos de otros tipos que pueden ayudar con los bochornos cuando la terapia hormonal no es adecuada.
- Tratamiento local: lubricantes, hidratantes vaginales y, si se indica, estrógenos vaginales en dosis bajas para la resequedad.
Hábitos que ayudan
- Actividad física regular, incluyendo ejercicios de fuerza, que ayudan a cuidar huesos y músculos.
- Alimentación con suficiente calcio y vitamina D, y exposición moderada al sol.
- No fumar y moderar el alcohol y la cafeína, que pueden empeorar los bochornos.
- Ropa en capas y ambiente fresco para dormir.
Salud a largo plazo después de la menopausia
Con la disminución de estrógenos aumenta el riesgo de osteoporosis (huesos frágiles) y de enfermedad cardiovascular. Por eso, además de atender los síntomas, la consulta en esta etapa sirve para revisar presión arterial, peso, glucosa y colesterol, y para mantener al día el Papanicolaou y la mastografía.
¿Y si la menstruación se retira antes de los 40?
Si tus periodos se suspenden antes de los 40 años, no lo atribuyas a la edad: conviene una valoración, porque puede tratarse de insuficiencia ovárica prematura u otra causa que requiere estudio y seguimiento.
Lo más reciente: cambio en las advertencias de la terapia hormonal
En noviembre de 2025, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) anunció que retiraría la advertencia en recuadro negro de la mayoría de los productos de terapia hormonal para la menopausia. La decisión se apoyó en evidencia de que los riesgos son bajos cuando el tratamiento se inicia antes de los 60 años o dentro de los 10 años posteriores a la menopausia. Se mantiene la advertencia de que, si conservas el útero, el estrógeno debe acompañarse de progestágeno para proteger el endometrio. Esto no significa que la terapia hormonal sea para todas: la decisión sigue siendo individual y se toma en consulta, revisando tus antecedentes.
Consulta: paquetes de revisión ginecológica.
¿Cuándo acudir sin esperar tu cita?
- Cualquier sangrado vaginal después de haber cumplido 12 meses sin menstruar.
- Sangrado muy abundante o ciclos muy frecuentes en la perimenopausia.