La detección oportuna es una de las herramientas más importantes contra el cáncer de mama. Esta guía resume, de forma general, qué es la mastografía y a quién suele recomendarse. Las recomendaciones exactas cambian según tu edad y antecedentes, y las define tu ginecóloga.
¿Qué es la mastografía?
Es un estudio de imagen de las mamas que puede detectar cambios antes de que se noten al tacto.
¿A qué edad se recomienda?
La OMS/OPS sitúa a las mujeres de 50 a 69 años como el grupo prioritario para los programas de tamizaje, con estudios cada dos años. Otras guías consideran la mastografía cada dos años desde los 40, y entre los 45 y 49 años la decisión debe individualizarse. Si tienes antecedentes familiares u otros factores, tu médica puede indicar un esquema distinto.
¿Y la exploración clínica?
La revisión de mamas en consulta ayuda a detectar cambios y a decidir si necesitas estudios adicionales.
¿Qué hacer si notas algo?
Si notas un bulto, cambios en la piel, secreción por el pezón o cambios en la forma de la mama, no esperes al siguiente chequeo: agenda una consulta.
¿Qué dice la norma mexicana?
La Norma Oficial Mexicana NOM-041-SSA2-2011, para la prevención y detección del cáncer de mama, contempla tres acciones:
- Autoexploración: mensual, a partir de los 20 años, para conocer tus mamas y notar cambios.
- Exploración clínica: anual, a partir de los 25 años, realizada por personal de salud.
- Mastografía de tamizaje: cada dos años en mujeres de 40 a 69 años.
Factores que aumentan el riesgo
- La edad: el riesgo aumenta con los años.
- Antecedentes de cáncer de mama u ovario en familiares cercanos (madre, hermana, hija).
- Mutaciones genéticas heredadas, como BRCA1 o BRCA2.
- Primera menstruación a edad temprana o menopausia tardía.
- No haber tenido hijos o tener el primer embarazo después de los 30 años.
- Sobrepeso después de la menopausia, sedentarismo y consumo de alcohol.
Tener factores de riesgo no significa que vayas a tener cáncer, y muchas mujeres que lo presentan no tienen ninguno. Por eso la detección es importante para todas.
Hábitos que ayudan a reducir el riesgo
- Mantener un peso saludable y hacer actividad física regular.
- Limitar o evitar el alcohol.
- Amamantar, cuando es posible, tiene un efecto protector.
Cómo es la mastografía
Se coloca cada mama entre dos placas que la comprimen unos segundos para obtener imágenes claras. Puede ser incómoda, pero es breve. El día del estudio evita aplicarte desodorante, talco o cremas en mamas y axilas, porque pueden aparecer en la imagen. Si todavía menstrúas, suele ser más cómoda en la semana después de tu periodo.
¿Y el ultrasonido de mama?
El ultrasonido complementa a la mastografía. Se usa con frecuencia en mujeres jóvenes, en mamas densas o para estudiar mejor un hallazgo. No sustituye a la mastografía como estudio de detección en las edades indicadas.
Cómo leer el resultado: la clasificación BI-RADS
- BI-RADS 0: se necesitan estudios adicionales para completar la evaluación.
- BI-RADS 1 y 2: negativo o hallazgos benignos; seguimiento de rutina.
- BI-RADS 3: probablemente benigno; se recomienda un control en un tiempo más corto.
- BI-RADS 4 y 5: hallazgos sospechosos; se recomienda biopsia.
- BI-RADS 6: cáncer ya confirmado por biopsia.
Lleva siempre tu resultado a consulta para que te expliquen qué sigue.
Lo más reciente: mastografía desde los 40 años
La tendencia internacional reciente coincide con la norma mexicana. En abril de 2024, el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. (USPSTF) actualizó su recomendación final: mastografía cada dos años para todas las mujeres de 40 a 74 años, en lugar de empezar a los 50. Si tienes entre 40 y 49 años y nunca te has hecho una, es buen momento para platicarlo en consulta.
Consulta: paquetes de revisión ginecológica.
¿Cuándo acudir sin esperar tu cita?
- Un bulto nuevo en la mama o la axila.
- Secreción por el pezón, cambios en la piel o en la forma de la mama.