Los miomas (o fibromas) uterinos son tumores benignos, es decir, no cancerosos, que crecen en el útero. Según MedlinePlus, se estima que hasta 1 de cada 5 mujeres los presenta en algún momento. Muchas no tienen síntomas.
¿Qué síntomas pueden causar?
- Menstruaciones abundantes o más largas.
- Dolor o presión en la parte baja del abdomen.
- Ganas frecuentes de orinar.
- Dolor durante las relaciones sexuales.
¿Cómo se diagnostican?
Con exploración ginecológica y estudios de imagen, principalmente ultrasonido.
¿Cuál es el tratamiento?
Depende de los síntomas, el tamaño y tus planes de embarazo. Si no causan molestias, puede no requerirse tratamiento y solo darles seguimiento. Cuando sí se requiere, existen medicamentos y procedimientos quirúrgicos como la miomectomía (retirar los miomas) o la histerectomía (retirar el útero). La elección es individual.
Tipos de miomas según dónde crecen
- Submucosos: crecen hacia el interior del útero. Aunque sean pequeños, suelen causar sangrados abundantes y pueden dificultar el embarazo.
- Intramurales: crecen dentro de la pared muscular del útero; son los más comunes.
- Subserosos: crecen hacia el exterior del útero y pueden presionar la vejiga o el intestino.
- Pedunculados: unidos al útero por un tallo; en raras ocasiones pueden torcerse y causar dolor intenso.
¿Por qué aparecen?
No se conoce una causa única. Su crecimiento se relaciona con las hormonas (estrógenos y progesterona), y por eso suelen aparecer en la edad reproductiva y disminuir de tamaño después de la menopausia. Son más frecuentes entre los 30 y 50 años, cuando hay antecedentes familiares y en mujeres con sobrepeso.
¿Los miomas se vuelven cáncer?
Es muy poco frecuente. Los miomas son benignos y casi nunca se transforman en cáncer. Aun así, un crecimiento rápido, sobre todo después de la menopausia, debe revisarse.
Miomas y embarazo
Muchas mujeres con miomas se embarazan sin problemas. Algunos tipos, sobre todo los submucosos, pueden dificultar la concepción o aumentar el riesgo de complicaciones. Si tienes miomas y planeas embarazarte, coméntalo con tu ginecóloga antes, para valorar si conviene algún tratamiento previo.
Opciones de tratamiento, con más detalle
- Vigilancia: si no hay síntomas, se revisan con ultrasonido periódicamente.
- Medicamentos para el sangrado y el dolor: antiinflamatorios, ácido tranexámico, anticonceptivos hormonales o el DIU hormonal pueden disminuir el sangrado. Otros medicamentos reducen temporalmente el tamaño de los miomas, por ejemplo antes de una cirugía.
- Hierro: si el sangrado abundante causó anemia, se indica tratamiento para recuperarla.
- Miomectomía: retira los miomas y conserva el útero; puede hacerse por histeroscopia, laparoscopia o cirugía abierta, según el tamaño y la ubicación.
- Embolización de las arterias uterinas: procedimiento que reduce el flujo de sangre a los miomas para que se encojan.
- Histerectomía: es la única solución definitiva; se considera cuando no se desean más embarazos y otras opciones no funcionaron.
Preguntas útiles para tu consulta
- ¿Cuántos miomas tengo, de qué tamaño y en qué parte del útero?
- ¿Explican mis síntomas o hay que buscar otra causa?
- ¿Qué pasa si decido solo vigilarlos?
- ¿Qué opción conserva mi fertilidad, si la quiero conservar?
Consulta: cirugías ginecológicas en Ecatepec.
¿Cuándo acudir sin esperar tu cita?
- Sangrado menstrual muy abundante, con coágulos grandes o que te obliga a cambiar la protección cada hora.
- Mareo, cansancio intenso o palidez.
- Dolor pélvico repentino e intenso.