El ultrasonido es una de las herramientas más usadas durante el embarazo para conocer cómo se está desarrollando tu bebé. Aquí te explicamos, con una guía internacional como referencia, cuáles son los más comunes y en qué momento suelen hacerse. Tu ginecóloga define cuáles necesitas y cuándo, según tu caso.
¿Qué ultrasonidos suelen hacerse?
- Ultrasonido de las 11 a 14 semanas: sirve para estimar la fecha probable de parto a partir de las medidas del bebé. Puede incluir la medición de la translucencia nucal, un estudio de detección de síndrome de Down, si decides realizarlo.
- Ultrasonido estructural de las 18 a 21 semanas: también se llama ultrasonido morfológico o de mitad del embarazo. Revisa el desarrollo físico del bebé, cómo está colocado y dónde se encuentra la placenta. La guía del NHS indica que revisa 11 condiciones físicas.
¿Qué pueden mostrar?
Además de estimar el tamaño y el crecimiento del bebé, un ultrasonido puede mostrar si es un embarazo múltiple y dónde está la placenta, dato importante para decidir la vía de nacimiento en etapas avanzadas del embarazo.
¿Es seguro?
Según el NHS, no se conocen riesgos para el bebé ni para la madre por realizar un ultrasonido. Es un estudio sin dolor y sin efectos secundarios conocidos, y puede hacerse en cualquier etapa del embarazo.
¿Y el sexo del bebé?
Suele poder identificarse alrededor del ultrasonido estructural (semana 20 aproximadamente), aunque no siempre es 100% seguro.
¿Puede haber ultrasonidos adicionales?
Sí. Tu ginecóloga puede indicar ultrasonidos extra según tu salud, la evolución de tu embarazo o los síntomas que presentes.
Consulta el ultrasonido en Ecatepec y la guía Control prenatal: qué esperar en cada trimestre.
¿Cuándo acudir sin esperar tu cita?
Contacta a tu ginecóloga o acude a urgencias si tienes sangrado vaginal, dolor de estómago o dolor pélvico durante el embarazo.